Las conversaciones se centraron en el dramático aumento del antisemitismo en todo el mundo y en la conexión entre la retórica antiisraelí obsesiva y el incremento de ataques contra comunidades judías. Crédito foto: Shlomi Amsalem/GPO
El ministro de Relaciones Gideon Saar, fue el anfitrión del tercer encuentro del Foro J50 en Jerusalén, reuniendo a 59 altos representantes de comunidades y organizaciones judías líderes de decenas de países.
El Foro J50 fue establecido por el ministro de Relaciones Exteriores Saar a fin de fortalecer la cooperación y el diálogo entre Israel y el liderazgo de las principales comunidades judías y organizaciones judías internacionales en el mundo.
El foro, organizado por el ministro de Relaciones Exteriores y presidido por William Daroff, CEO de la Conferencia de Presidentes de las principales organizaciones judías estadounidenses, incluyendo presidentes de comunidades judías, directores generales, grandes rabinos y otros altos dirigentes judíos. También participaron representantes de la Conferencia de Presidentes, de las Federaciones Judías de Norteamérica, Bnei Brith Internacional, ADL, la Conferencia de Rabinos europeos, la Junta de diputados de los judíos británicos y las principales organizaciones judías de Europa, Norte y Sudamérica, Australia y Sudáfrica.
Las conversaciones se centraron en el dramático aumento del antisemitismo en todo el mundo y en la conexión entre la retórica antiisraelí obsesiva y el incremento de ataques contra comunidades judías.
El ministro Saar destacó que mientras algunos gobiernos están llevando a cabo políticas antiisraelíes para sus propios objetivos políticos, Israel, simultáneamente, está ampliando sus relaciones diplomáticas y la cooperación internacional, en particular, en la Europa Orienta y en América Latina.
En la reunión se abordaron los intentos de imponer sanciones contra Israel, los acontecimientos en Judea y Samaria, Israel durante el período electoral, y la situación de las comunidades cristianas en Israel. Los participantes se reunirán también con el embajador George Deek, en el marco de las conversaciones por los preparativos de Israel para el 2030.
Un objetivo central del tercer Foro J50 es promover una declaración conjunta de los líderes judíos afirmando que, el antisionismo es antisemitismo.
El ministro Saar expresó:
“Contra la marea de antisemitismo mundial y los intentos de aislar y deslegitimar a Israel, el mensaje desde Jerusalén es claro: unidos somos más fuertes. El vínculo entre Israel y las comunidades judías del mundo es fundamental para nuestro futuro común y seguiremos trabajando juntos para fortalecerlo”.